Reconocido por su trayectoria actoral, Diego Vélez revela, en esta entrevista, sus opiniones sobre el séptimo arte.

De izquierda derecha, Nicole Prada, Diego Vélez y Felipe Ávila

 

Sin duda, Diego Vélez habita en el imaginario de millones de colombianos por sus papeles en películas tan memorables como La estrategia del caracol, Bolívar soy yo o María Cano. También, por su participación en innumerables seriados y telenovelas nacionales, entre los que se cuentan En cuerpo ajeno, El oasis, Hombres de honor, La bruja y Niche, por citar solo algunos.

Menos conocida es su faceta como docente y formador de cineastas, cuya manifestación más reciente se ha dado gracias a su vinculación, como docente, con la Universidad Central, en la que forma parte de la planta profesoral del programa  de Cine. 

En esta entrevista, nos da a conocer sus puntos de vista acerca del cine colombiano y sobre la relación del arte cinematográfico con otras artes y disciplinas, entre otros temas.

A su juicio, ¿cómo está el cine colombiano en relación con otros países latinoamericanos como México y Argentina, que tradicionalmente han sido los más desarrollados de la región?

Creo que el cine colombiano está repuntando con muy buenas producciones, pero está en pañales respecto de lo que puede suceder en Ciudad de México o en Buenos Aires. Soy consciente de que el cine en Colombia pasa por un buen momento, pero nos falta mucho para llegar a los niveles de producción de México o Argentina.

En una época en la que la educación tiende hacia la interdisciplinariedad y el conocimiento holístico, ¿qué puentes podrían tenderse entre el pregrado en Cine y otras carreras de la UC como Arte Dramático, Creación Literaria e incluso Estudios Musicales?

Para rodar una película, se requiere escribir guiones, lo que guarda relación con la literatura, aun cuando el cine es un lenguaje que recurre a las imágenes y a los sonidos más que a otros elementos. También tiene que ver con el arte dramático en lo que se refiere a los actores y la estructura dramática.

Sin embargo, existen otras disciplinas cuya relación con el cine no se ha explorado muy bien hasta ahora. Pienso, por ejemplo, en el conocimiento científico sobre el ser humano, su cuerpo, sus reacciones... ¿Acaso nos hemos preguntado qué es la emoción desde el punto de vista científico? Por tanto, no solo se trata de establecer puentes con aquellas carreras que, evidentemente, se relacionan con la producción de cine, como Arte Dramático o Estudios Musicales.

En el caso concreto de la Universidad, ojalá pudiera lograrse una integración entre diferentes departamentos. Esto haría posible, por ejemplo, que los chicos de Cine que realizan su primer corto puedan invitar a gente de Arte Dramático para recibir apoyo en cuestiones de actuación y a integrantes del Departamento de Estudios Musicales para trabajar en las bandas sonoras y la musicalización. Aunque mi vinculación a la Universidad es reciente y no estoy muy familiarizado con el proceso de producción, esta integración sería magnífica y espero que se dé.

Al parecer, el cine nacional pasa por uno de los mejores momentos de su historia en cuanto a asistencia y taquilla. ¿Se puede decir lo mismo de su calidad y la madurez en cuanto a los temas y la producción?

En Colombia se está presentando un fenómeno doble. Por una parte, se realizan películas muy exitosas en cuanto a la taquilla pero que dejan mucho que desear desde el punto de vista artístico y de contenido; y por la otra, se producen cintas como El abrazo de la serpiente, que obtienen un gran reconocimiento en festivales pero no alcanzan el mismo éxito entre el público. Creo que en Colombia llegará el día en que el cine pueda combinar una dramaturgia y propuestas de alta calidad artística con lenguajes y temas de interés social que lleguen al público masivamente.

¿Qué recomendaciones prácticas les daría a los estudiantes de carreras como Cine y Arte Dramático?

En primer lugar, que traten de ensayar haciendo producciones breves. Con un celular o un pequeño computador se pueden realizar cortos de pocos minutos, y hay festivales que admiten ese tipo de películas. Lo importante es poner en práctica la creatividad sin temores, pues solo se aprende haciendo y equivocándose.

También les recomendaría que vean mucho teatro y cine y que lean, pues las ideas no surgen de la nada ni de la “genialidad”: son producto de un diálogo con la tradición, ya sea para reafirmarla o para negarla. Quien no sabe qué cine se ha hecho en Colombia y en el mundo, ni tampoco conoce la literatura ni el teatro, tendrá pocas posibilidades de presentar propuestas creativas e interesantes.

¿Cómo llegó a la Universidad Central?

Llegué el semestre pasado, cuando me llamaron a dictar el Taller de Actuación en quinto nivel. Su propósito es enseñar al estudiante de Cine qué es la actuación y ofrecerle la oportunidad de realizar prácticas; esto no solo le permitirá adquirir conocimientos teóricos sobre el teatro y sus tendencias actuales, sino plantearse muchas preguntas sobre lo que significa actuar y sobre el ser humano de sus emociones.

En el sexto nivel tengo a mi cargo el Taller de Dirección de Actores, en el que los estudiantes deben traer una propuesta propia para dirigir. Durante el quehacer y el desarrollo de los ejercicios van surgiendo preguntas, inquietudes y propuestas de investigación en respuesta a las situaciones que se presentan.

¿Cómo se convirtió en actor?

Realmente, me hice actor por casualidad. Entré al grupo de teatro del colegio muy joven, a los 13 años, y participé en un festival estudiantil. Allí conocí al maestro Enrique Buenaventura y poco a poco me fui quedando en este mundo; sin embargo, no estaba en una edad en la que pudiera decidir si eso era lo que quería en la vida, por lo que seguí haciendo teatro paralelamente con mis estudios. Años más tarde, cuando llegó la hora de pensar qué carrera quería estudiar, ya contaba con una historia en la actuación y eso hizo que me quedara en esta profesión.

Estudiantes de Cine hablan de la carrera

Nicole Prada, estudiante de quinto semestre

“Lo que más le llamó la atención de esta carrera de la Universidad Central es que se enfoca específicamente en el cine, y no trata de abarcar la televisión. También estoy muy contenta por la gran calidad de los docentes, como es el caso del profesor Diego Vélez, quien trabaja en el medio y lo conoce, y no solo es académico. Cuando termine la carrera, quiero especializarme en escritura de guiones en otro país”.

Felipe Ávila, estudiante de quinto semestre

“Me enteré de la Universidad Central por Edna Rivera; ella trabaja en el área de comunicaciones, y me recomendó que estudiara aquí. Me llamaba la atención trabajar con la imagen, pero no sabía que existiera una carrera profesional de Cine. Analicé el plan de estudios y me gustó mucho. También me ha gustado que en toda la carrera tengamos profesores de la talla del maestro Diego Vélez y otros de gran reconocimiento; por eso, la carrera es modular, ya que un profesor que esté activo en el oficio no puede estar disponible todo el tiempo para la academia. Al culminar la carrera, me gustaría enfocarme en el sonido para cine; este es un campo muy rentable, ya que se puede trabajar para cine y televisión, así como para comerciales. Me gustaría especializarme en sonido”.

 
Gloria Yineth Perilla Enciso
Coordinación de Comunicaciones
Bogotá, D.C., 03 de mayo de 2017
Imágenes: Dpto. de Comunicación y Publicaciones

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