Aunque el agua es la sustancia más abundante de la naturaleza, solo una muy pequeña proporción resulta apta para uso humano ¿Qué puede hacerse para promover un consumo responsable de este vital recurso?

03 06 2018 interna agua
Sandra Milena Mejía Hoy, directora (e) Dpto. de Ingeniería Ambiental

 

Hace unas semanas causó conmoción en el mundo la noticia de la crisis hídrica que afronta Ciudad del Cabo, en Sudáfrica, la cual podría desembocar en el llamado “día cero”, cuando todas las reservas de agua de esa urbe se agoten.

Bogotá parece estar aún lejos de ese escenario apocalíptico, gracias a su ubicación privilegiada y a la abundancia de fuentes hídricas con que cuenta nuestro país. Sin embargo, factores como el crecimiento demográfico, la contaminación de ríos, lagos y quebradas por la actividad humana, y la falta de una consciencia ecológica en la población podrían poner en riesgo el abastecimiento futuro de este precioso líquido.

Esta es una de las conclusiones de la entrevista que Noticentral le hizo a la ingeniera Sandra Milena Mejía Hoy, docente y directora (e.) del Departamento de Ingeniería Ambiental de la Universidad Central.

Si bien Colombia es un país rico en recursos hídricos, cabe preguntarse si Bogotá puede correr en el futuro un riesgo similar al de Ciudad del Cabo, teniendo en cuenta su acelerada tasa de crecimiento poblacional, la falta de planificación urbana y factores globales como el cambio climático ¿Qué nos puede decir al respecto?

Pese a que Bogotá está experimentando un incremento poblacional acelerado, que eventualmente podría superar las estimaciones de crecimiento socializadas por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) —que indican que para 2020 tendrá diez millones de habitantes—, la ciudad, por su posición geográfica, cuenta con una buena red hídrica, cuyo abastecimiento principal proviene de las mejores fábricas de agua del mundo: el páramo de Chingaza y el páramo de Sumapaz, que además son refugios de especies endémicas de Bogotá y la región.

Gracias al Decreto 2372 de 2010, los páramos en Colombia cuentan con un marco jurídico que estableció el Sistema Nacional de Áreas Protegidas, por lo cual gozan de la protección de sus territorios. Asimismo, la Ley 99 de 1993, en su artículo 31, otorga a las Corporaciones Autónomas Regionales funciones claras para desarrollar labores que promuevan la conservación y protección de estos sistemas naturales.

Por todo ello, considero que la ciudad no corre riesgo de sufrir desabastecimiento de agua en el mediano plazo; sin embargo, factores globales como el aumento de la temperatura podrían modificar la dinámica del abastecimiento hídrico si no se emprenden acciones de control, gestión y toma de consciencia en cuanto el uso de este preciado líquido.

¿Qué medidas puede adoptar el Gobierno y nosotros como ciudadanos y consumidores para mitigar el riesgo de desabastecimiento de agua en el futuro?

El Gobierno ha venido adoptando una serie de medidas encaminadas al uso adecuado del agua; no obstante, deben ejercerse controles reales sobre su explotación y usos, así como acciones que generen en la población una consciencia de la importancia del aprovechamiento racional del recurso hídrico.

¿Qué proyectos o iniciativas ha planteado (o prevé plantear) la Universidad Central para garantizar un adecuado suministro de agua para los ciudadanos?

En 2014 se inició un proyecto de investigación (que culminó su segunda fase en 2017) para analizar los efectos del cambio climático en el abastecimiento de agua para Bogotá-Región. Dicho estudio arrojó resultados muy importantes para la gestión urbano-regional, en especial, en lo relacionado con el comportamiento del ciclo hidrológico y la oferta natural de agua proveniente de las fuentes hídricas de Bogotá-Región.

Adicionalmente, los resultados de este trabajo permiten evidenciar que, posiblemente, la oferta de agua no se verá afectada en el futuro por la variabilidad climática; sin embargo, el riesgo está en el cambio del uso del suelo debido a actividades agrícolas, ganaderas y de minería, que sí tienen el potencial de afectar la función ambiental de estos ecosistemas estratégicos. Por otro lado, y en la lógica de un sistema complejo, se estudió el esquema de demanda de agua de la ciudad de Bogotá desde la concepción transdisciplinaria de la economía ecológica, propiamente desde la complejidad y el metabolismo urbano.

Teniendo en cuenta lo anterior, los resultados de esta investigación se convierten en un valioso insumo para las autoridades, instituciones y entes de control responsables de implementar acciones y directrices claras para la mitigación de los impactos sobre los recursos hídricos de Bogotá-Región.

Para afrontar la crisis en el suministro hídrico, las autoridades de Ciudad del Cabo han dispuesto que cada uno de sus habitantes consuma un máximo de 50 litros de agua por día ¿Cuánta agua gastamos los bogotanos en promedio al día y cuánto deberíamos gastar para garantizar un consumo responsable de este preciado recurso?

El consumo diario de agua en las ciudades se calcula en función de dos factores determinantes: el clima y la condición económica. Se estima que para ciudades grandes como lo son Bogotá, Ciudad de México y São Paulo, el consumo diario per cápita debe ser de 150 litros, según el Consejo Mundial del Agua (2017). De acuerdo con cifras aportadas por la Empresa de Acueducto, Alcantarillado y Aseo de Bogotá, El Tiempo, el Dane y algunos trabajos de investigación relacionados con el tema, podría decirse que el consumo promedio en la ciudad de Bogotá es de 150 litros por día, valor que se encuentra por debajo del registrado en las principales ciudades del mundo. Asimismo, cabe señalar que en los hogares de estratos altos, el consumo es mayor en relación con el observado en los estratos uno y dos.

Gloria Yineth Perilla Enciso
Coordinación de Comunicaciones
Bogotá, D.C., 22 de marzo de 2018
Imágenes: Dpto. de Comunicación y Publicaciones

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