05-12-2015-hector-garcia

El 20 de enero, Héctor Julio García se convirtió en el primer egresado del pregrado en Creación Literaria de la UC, que nació en 2010 y ya tiene gran reconocimiento nacional. En esta entrevista nos cuenta su paso por la Universidad, su trayectoria literaria y los proyectos que tiene en mente.

Héctor Julio García es un joven de 27 años que tras haber culminado sus estudios de Creación Literaria en la Universidad Central, asegura haber encontrado en el programa la posibilidad de formarse en la escritura. Así, en su proceso de creación, ha logrado vincular su admiración hacia la literatura y la cultura oriental, producto de un viaje a China con el que empezó su fascinación por su cosmovisión y su autonomía intelectual. Ser el primer egresado del programa de Creación Literaria supone una gran responsabilidad, pero Héctor lo sabe y está dispuesto a asumirla.

¿Qué lo motivó a iniciar sus estudios de creación literaria en la Universidad Central?

Entré junto con seis personas, a uno de ellos lo había conocido en la Javeriana cuando estudié Literatura. El resto era gente mayor, 45 y 50 años, que había estudiado otras cosas, eran profesionales y ejercían su profesión. Todos estaban probando a ver qué surgía. De alguna manera yo también, estaba en el tránsito de una carrera de crítica literaria que a propósito no me gustaba, pues quería escribir. La intención cuando entré a estudiar Literatura era escribir, por esa razón me inscribí al pregrado de Creación Literaria.

¿Qué diferencias encuentra entre las carreras de Literatura y Creación Literaria?

En Creación Literaria uno se enfoca en la concientización de un proceso de escritura, hay trabajo editorial, relectura de los textos que se escriben, imitación de otros autores. La lectura que se hace de otros autores tiene como fin indagar los mecanismos de escritura que emplean para así adoptarlos y empezar a escribir textos propios. En la Javeriana por ejemplo, el enfoque era de crítica literaria, que se refiere al impacto social y político de una obra, y cómo está constituida desde distintos puntos filosóficos. Pero nunca se está mirando el proceso de escritura, o sea, cómo está constituida estéticamente la obra, sino que se trata de una mirada exterior que involucra otros campos del saber.

¿En qué momento la carrera de Creación Literaria le permite al estudiante empezar a escribir?

Todavía se está formando ese criterio. Isaías Peña, coordinador del programa, inició la carrera con la idea de que solo a partir del cuarto semestre se empezaba a hacer trabajo de taller con los textos. El trabajo de taller consiste en que tú escribes un texto y en el salón de clases un grupo de estudiantes lo lee y empieza a generar discusión sobre el proceso de escritura. Peña dice que es mejor hacerlo desde cuarto semestre, porque es muy difícil que un estudiante que sale del colegio sepa aceptar la crítica. Sin embargo, muchos jóvenes entran con la intención de empezar a escribir y publicar cosas, por eso es que ahora el pregrado lanzó una revista que se llama AlaPalabra, todos los chicos están escribiendo ahí y el comité editorial lo integran estudiantes que ya están en semestres superiores.

¿Antes de AlaPalabra qué otros espacios había para publicar?

La revista Hojas Universitarias, en la que publica gente de otras universidades y programas. Esa era la plataforma donde uno tenía la oportunidad de publicar. Lo rico de la carrera es que hay una serie de grupos y formas de vivir la literatura, entonces hay quienes van por el lado de la cuentería o el performance literario, y quienes van por la literatura escrita formalmente y clásica.

¿Cree que la Universidad se ha esforzado por traer al país personas importantes en el campo de la literatura?

Por supuesto, trajo a Coetzee, premio nobel sudafricano quien también enseña creación literaria. Además, en este momento está organizando el I Encuentro de Programas de Creación Literaria y Escritura Creativa de las Américas, así como Noche de Narradores en los que traen escritores para hablar de otros escritores. Allí los estudiantes pueden conocer el proceso de creación, la percepción de un escritor sobre otro que consideren clave, y cómo se da la relación entre ellos.

¿Qué literatura ha influenciado su proceso de escritura?

Viví en China y su literatura me impactó, entonces empecé a escribir. Lo que quería era traducir e introducir el mundo chino en mi literatura. He establecido puentes y estructuras a partir del proceso de escritura de los autores chinos, empleando todo lo que me enseñaron en los procesos de escritura.

¿Qué reconocimientos ha tenido a lo largo de su carrera?

Gané un premio de traducción en Argentina por traducir poesía china; en 2012 gané el concurso de cuento de la Universidad Bonaventuriana de Cali; y luego salí ganador del concurso de cuento El Mohán, de la Universidad Nacional, realizado por la revista virtual homónima.

¿En qué consistió su trabajo de grado?

Era un libro de cuentos que tuvo buena recepción entre los profesores que lo leyeron. A la defensa de mi tesis —aunque el profesor Peña decía que era más bien una presentación— asistieron varios representantes de editoriales. Entre ellos una editora de Panamericana, que me pidió que le enviara mi trabajo y me propuso publicarlo.

¿Qué puertas se abren ahora por ser graduado del primer pregrado de Creación Literaria en Colombia?

Es un bombo muy interesante. Daniel Samper Pizano asistió al evento de graduación, estuvo muy emocionado de que eso ocurriera y ya me dijo que tengo que ir a su oficina para llevarle el libro y que hablemos de ese proceso. También me han ofrecido escribir ciertos artículos sobre mi experiencia para diversos periódicos y revistas.

Por otro lado, la posibilidad de entrar a un colegio como en el que actualmente estoy trabajando, donde se están formando escritores e implementando la idea de creación literaria. Además, voy a hacer una maestría en México sobre la literatura en China, para lo que hice un proyecto sobre el primer libro de poesía en China, escrito en el 200 d. C., que habla sobre el proceso de creación de un poema. Es un libro que parece ajeno a nosotros, pero que habla sobre las disposiciones de un poeta al escribir su poema, entonces hice un recorrido sobre ello, viéndolo desde el budismo, el taoísmo y el confucionismo.

Muchos tienen la idea de que no es posible vivir de la literatura o en general de las artes, para ser "alguien en la vida". Entonces hay que ser ingeniero, médico o abogado. ¿Qué piensa al respecto?

Yo opino que es falso, uno debe apasionarse. Antes de entrar al colegio Juan Ramón daba clases de inglés en otros colegios, la dificultad estaba en que el inglés era algo ornamental y algo que no me apasionaba. Mientras que dar clase de literatura es una delicia es como ir a jugar un partido de fútbol.

¿Qué está escribiendo ahora?

Una novela, es una metaficción sobre distintos narradores literarios famosos. En ella, esos narradores crean un sindicato y se reivindica su lugar dentro de la obra. Esto si no tiene nada que ver con China. Aunque, por otro lado, ronda en mi cabeza una gran novela sobre China y Occidente, sobre el contacto entre los dos.

¿... y la historia de Colombia?

He escrito varios cuentos sobre Colombia, masacres, partidos de fútbol y las barras... cosas así. Me llama la atención la violencia, pero no la violencia sangrienta sino la percepción sobre ella. Entonces, está la mirada femenina, la mayoría de mis narradores son mujeres muy afectadas por la violencia, y esta afectación no es explícita dentro del cuento.

Daniela Trujillo, Laura Leal, Daniel Rocha y Sebastián Vargas
Estudiantes de Comunicación Social y Periodismo
Bogotá, D. C., 12 de mayo de 2015
Imágenes: Daniela Trujillo, Laura Leal, Daniel Rocha y Sebastián Vargas

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