08 05 2016 encargado ingenieria industrial
El profesor Gustavo Adolfo Neira se desempeña actualmente como director encargado del programa de Ingeniería Industrial de la UC

Tras la obtención de la acreditación de alta calidad, Ingeniería Industrial tiene el desafío de consolidarse como uno de los programas líderes de la Universidad Central.

Esa es la principal prioridad de Gustavo Adolfo Neira González, director encargado del programa en reemplazo de Naliny Guerra, recientemente designada como directora de Bienestar Institucional. Ingeniero industrial por la Universidad San Martín y magíster en esa misma área por la Universidad de los Andes, Neira ha participado en diversos proyectos de investigación tales como el diseño de un esquema de enrutamiento para los vehículos escolares de las instituciones distritales de la localidad de Suba, en Bogotá, y la caracterización de la población citadina con miras al desarrollo de un hemosustituto para el tratamiento de las hemorragias resultantes de heridas abiertas.

Asimismo, cuenta con una importante trayectoria docente en las universidades San Martín y Central, en esta última se ha desempeñado como coordinador académico del Departamento de Ingeniería Industrial y ahora como director encargado.

En entrevista para Noticentral, el ingeniero Neira describe sus experiencias como director encargado del Departamento de Ingeniería Industrial y presenta su visión del rumbo que, a su juicio, deberá seguir en el futuro esa unidad académica para seguir posicionándose como uno de los pilares de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Básicas (FICB).

Noticentral: ¿Cómo ha sido la experiencia de desempeñarse como coordinador académico y director encargado de Ingeniería Industrial?

Gustavo Neira: Ha sido muy agotador y abrumador en algunos momentos, ya que hay mucho trabajo; sin embargo, también ha sido una gran oportunidad de aprendizaje el hecho de enfrentarme a escenarios de tanta presión y responsabilidades simultáneas, en los que es necesario mantener la calma para resolver los retos y dificultades de forma eficiente y eficaz.

N. C.: Durante su encargo, qué planes y proyectos ha pensado implementar en el programa de Ingeniería Industrial

G. N: En la actualidad estamos respondiendo a algunos formalismos para el registro calificado, ya que somos el primer programa de la Universidad en el que la resolución de acreditación de alta calidad no llegó simultáneamente con la renovación del registro calificado. Por consiguiente, debemos hacer la solicitud correspondiente ante el Ministerio de Educación.

Por otra parte, se está haciendo un ajuste curricular como respuesta a los resultados de la autoevaluación realizada en el marco del plan de mejoramiento. Tuve la fortuna de ser el coordinador del proceso de autoevaluación para la acreditación de alta calidad y estoy familiarizado con las necesidades que identificamos en ese momento con el equipo de trabajo; ahora el afán es continuar con el desarrollo de ese plan de mejoramiento.

También estamos tratando de iniciar algunas gestiones con otras instituciones como la Universidad Santo Tomás para ampliar nuestra cobertura en materia de laboratorios; la idea es pensar en algún tipo de intercambio que les permita a nuestros estudiantes hacer prácticas en los laboratorios de ellos y que los estudiantes de ellos puedan venir a nuestros laboratorios. De esta forma, buscamos consolidarnos como un programa insignia en Bogotá.

N. C.: Teniendo en cuenta la amplia demanda de la carrera de ingeniería industrial en Colombia, ¿cómo ve a esos futuros profesionales en el campo laboral?

G. N.: Los ingenieros industriales tenemos la fortuna de ser profesionales con un campo de acción muy diversificado; por ello, tenemos la posibilidad de trabajar en distintas industrias y contextos, como producción y procesos (que serían nuestros principales campos de acción), pero también en áreas financieras, económicas, de riesgos, organizacionales y de talento humano.

Por otra parte, durante su proceso de formación profesional, los ingenieros industriales tienen la ventaja de adquirir competencias que les permiten desempeñarse como integrantes de la organización en que se encuentren u optar por el emprendimiento. De hecho, otros profesionales se están dando cuenta de que la formación en ingeniería industrial es una fuerza complementaria para sus respectivas carreras; en ese sentido, más personas están tendiendo a estudiar ingeniería industrial, no por moda sino por las posibilidades que les ofrece.

No obstante, es preciso señalar que los ingenieros que se gradúan (y aquí me refiero no solo a los industriales, sino también a los de las demás ramas de la ingeniería) no están haciendo ingeniería. Por ello, estamos fortaleciendo los procesos de formación de los muchachos para que cuando salgan de aquí no se limiten a ser empleados, sino que pongan en práctica todas las herramientas que recibieron en su paso por la Universidad.

N. C.: Según su experiencia docente, ¿cuál es la situación actual del programa de ingeniería industrial que se imparte en la Central en comparación con los que ofrecen la Universidad de los Andes y la San Martín?

G. N.: Aunque aún debe mejorar en distintos aspectos, el programa de Ingeniería Industrial que ofrece la Universidad Central ha venido ganando un creciente reconocimiento externo y se está posicionando con respecto a los que ofrecen otras instituciones pares. Una muestra de ello es la importancia del “voz a voz” como factor determinante en la decisión de escoger la Central, lo cual se observa en los procesos de admisión tanto de los estudiantes de transferencia externa como de primer semestre. Muchos mencionan que les atrajo la Universidad por lo que otra persona les contó, porque un familiar es egresado de ella o porque conocieron a un egresado unicentralista que se la recomendó. Es llamativo ver que la UC se está convirtiendo en el destino preferido de estudiantes de otras instituciones, inclusive de formación técnica y tecnológica.

N. C.: ¿Podría mencionar tres aspectos que, a su juicio, todo profesional debe tener para lograr el éxito?

G. N.: En primer lugar, considero que es necesario ser ético. Nos encontramos en una sociedad abarrotada de conflictos de intereses, lo que no es un secreto para nadie; en ese sentido, debemos proporcionar al sistema personas honestas, que desarrollen su ejercicio profesional de forma correcta, de modo que con su vida en sociedad hagan que este mundo sea mejor. Lo primero y lo primordial para nuestros profesionales es que sean mejores seres humanos, y eso es parte de la formación integral que impulsamos desde los primeros semestres.

En segunda instancia, creería que está el compromiso. Si una persona está comprometida y “se pone la camiseta” en el contexto en el que se desempeñe, promoverá cambios positivos.

Una tercera característica es la lealtad, una cualidad muy asociada a la ética. Independientemente de las dificultades y vicisitudes que se afronten en una organización, la mejor alternativa no es salir corriendo sino perseverar para contribuir a solventar las dificultades y, con ello, al cumplimiento de los objetivos.

Gloria Yineth Perilla Enciso
Coordinación de Comunicaciones
Bogotá, D.C, 12 de agosto de 2016
Imágenes: Gloria Yineth Perilla E.

NOTICENTRAL

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