06 27 2014 inv reso maquillaje

Un grupo de profesores de Contaduría Pública y Administración de Empresas investigan en el campo de la responsabilidad social en las empresas de cosméticos.

Con este estudio los docentes buscan establecer las prácticas en esa materia que desarrollan las pymes bogotanas del clúster de cosméticos.

Uno de los principales retos de las empresas es generar acciones que las proyecten como organizaciones sostenibles. A fin de lograrlo, sus esfuerzos deben orientarse a minimizar el impacto ambiental y a fortalecer las relaciones con sus grupos de interés; es decir, actuar con responsabilidad social, que se traduce en calidad de vida para las generaciones presentes y futuras. Para las pymes, este reto es todavía más grande, puesto que en ocasiones no cuentan con los conocimientos o la capacitación necesarios para llevar a cabo prácticas 100 % responsables.

Por ello, un grupo de docentes investigadores de los departamentos de Contaduría Pública y Administración de Empresas de la Universidad Central adelanta el proyecto "Identificación, medición y gestión de las prácticas de responsabilidad social que viabilizan la sostenibilidad de las pymes de Bogotá, clúster cosméticos". Con esta iniciativa buscan proponer un sistema de gestión en responsabilidad social para las empresas del sector de cosméticos, cuyos procesos y productos pueden resultar nocivos en mayor o menor medida para la salud humana y la conservación del planeta.

Según la base de datos de EWG´s Skin Deep Cosmetics, perteneciente al Environmental Working Group, una organización dedicada a la investigación en el campo de la salud ambiental, cuando una mujer usa labiales que no cumplen con las normas técnicas, podría estar consumiendo plomo, un elemento sumamente tóxico. A su vez, el dióxido de titanio, uno de los componentes de muchos protectores solares, presenta un riesgo moderado de producir cáncer. Los productos mentolados que se encuentran en las cremas dentales causan grandes daños en el medio ambiente, mientras que el butano y el isobutano, utilizados en los desodorantes, también representan riesgos moderados para la salud. No obstante, el componente que más controversia ha generado es el lauril del sulfato de sodio, que es utilizado en la elaboración de muchos productos de aseo personal (jabones, cremas dentales, leches limpiadoras, etc.) y que también puede poner en peligro la salud humana.

Estos peligros potenciales pueden disminuirse gradualmente por las empresas que producen los productos, mediante la implementación de prácticas ecoamigables. "Los directivos de las pequeñas empresas suelen pensar que es indispensable destinar importantes recursos para implementar prácticas de responsabilidad social; nosotros consideramos que esto no necesariamente es así. Las empresas pueden comenzar con acciones básicas, tales como la clasificación de residuos que generan en sus procesos industriales; no obstante, nos encontramos con empresas cuyas prácticas son incipientes en este tipo de acciones. Por ello, nuestro objetivo es brindarles, a las pymes de dicho clúster, herramientas que les permitan identificar, medir y gestionar sus prácticas de responsabilidad social", asegura la docente Liliana Ruiz Acosta, quien participa en este proyecto de investigación junto con los profesores Carlos Hueza, de Administración de Empresas, y Jaime González, de Contaduría Pública.

Los procesos de gestión en responsabilidad social requieren herramientas que faciliten la medición, control y evaluación de las prácticas; para ello, los investigadores desarrollaron la "Guía de medición de prácticas en RS" a partir de la metodología GRI, el modelo de balance social desarrollado por la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), algunas propuestas del Instituto Ethos de Brasil (organización líder en el tema de la responsabilidad social corporativa) y la Unión Internacional Cristiana de Dirigentes de Empresas (Uniapac). Asimismo, la guía se enmarca dentro de la cadena de valor propuesta por Michael Porter y se clasifica de acuerdo con su incidencia en lo económico, lo social y lo ambiental.

Con esta herramienta y un acompañamiento más cercano de la academia, los gremios y el sector público, los empresarios del clúster de cosméticos de Bogotá podrán identificar oportunidades para alcanzar la sostenibilidad de su negocio, lo que se traducirá en numerosos beneficios para la conservación del medioambiente, la salud de sus usuarios y la reputación de su marca.

 

Coordinación de Comunicaciones
Departamento de Comunicación y Publicaciones
Universidad Central
Bogotá, D.C., 1 de julio de 2014
Imágenes: Departamento de Comunicación y Publicaciones

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