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Al volver de los municipios en los que apoyaron proyectos para la construcción de la paz territorial, los  jóvenes unicentralistas se mostraron satisfechos y más comprometidos con su país.

Los estudiantes que realizaron sus pasantías con el PNUD, vuelven a la UC con la satisfacción de construir paz y dejando en alto el nombre de la Institución.

El programa del Ministerio del Posconflicto y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Colombia (PNUD) culminó la primera experiencia con los estudiantes participantes en Manos a la Paz. La práctica profesional que adquirieron estos jóvenes fue enriquecedora y generó cambios significativos en sus vidas.

Los 16 unicentralistas que viajaron con Manos a la Paz regresaron a Bogotá en los primeros días de julio, cada uno con una percepción distinta del conflicto, una manera diferente de pensar el país y, por ende, convertidos en personas distintas, capaces de construir paz y edificar lo que será el futuro de Colombia. Lea también Una mirada a Manos a la Paz.

Yenny Montaño, estudiante de Ingeniería Ambiental, afirma sobre su experiencia: “fue muy positiva, hice parte del proyecto de adaptación al cambio climático en La Mojana (Bolívar-Sucre); mi trabajo fue en oficina y en el campo, por eso fue más enriquecedor, además el acompañamiento de la UC fue fundamental para llevar a cabo todo mi trabajo en el municipio”.

Por su parte, María Paula Vega, estudiante de Publicidad, anima a más estudiantes a participar en esta aventura: “los nuevos participantes en Manos a la Paz serán aún más afortunados, ya que las oportunidades están afuera, los aportes que harán en otros lugares de Colombia serán fundamentales para su crecimiento y para favorecer el lugar donde estén. Esta experiencia los va a cambiar mucho, los va enriquecer como personas y como profesionales, es una gran oportunidad, aprovéchenla”.

Para los estudiantes que estuvieron en este proyecto, la hazaña no quedará en los municipios, pues todos regresaron a Bogotá con la idea de que el país tiene muchas posibilidades de salir del conflicto armado y con la certeza de que la mejor vía para que este cambio sea una realidad es con el apoyo de la academia y edificado por las nuevas generaciones.

El profesor Alexander Castro, quien se desempeñó como tutor de parte de la UC y viajó a la Guajira para acompañar el trabajo de los estudiantes, resaltó la iniciativa de la Institución en ese sentido, pues considera que el traslado de los tutores a las zonas donde estaban los practicantes fue fundamental: “el nombre de la Universidad Central quedó muy alto y me siento orgulloso”, concluyó.

Renet Ruiz
Coordinación de Comunicaciones
Bogota. D. C., 2 de agosto de 2016
Imágenes: Departamento de Comunicación y Publicaciones