07 03 2013 objetivos claros para grandes triunfos

Conozca a Juan Felipe Castelblanco, estudiante de Estudios Musicales, quien ganó la Convocatoria Conciertos Temáticos 2013, en la categoría Músicas del mundo.

Motivado por el deseo de poner a prueba su aprendizaje en el programa de Estudios Musicales y luego de un largo proceso de preparación, este incansable estudioso de la guitarra, se presentó como solista con un repertorio de música del Brasil, con el cual ganó el certamen.

Recientemente, Juan Felipe le contó a Noticentral cómo obtuvo este logro.

Noticentral:  ¿Cuál fue su motivación para presentarse a la convocatoria Conciertos Temáticos de IDARTES?

Juan Felipe Castelblanco: Era algo que tenía aplazado hace varios semestres, así que tomé la decisión un año antes de que saliera la convocatoria y me dije: tengo que presentarme para para ver los resultados de lo que he hecho.

Es una confrontación de lo que uno sabe, mostrarlo para que alguien lo juzgue, para medirse y saber si uno está bien o está mal en lo que está haciendo.

 

N.C. ¿Usted ganó en la categoría "Músicas del mundo" con un repertorio de música del Brasil, por qué escogió este país?

J. F. C. Decidí presentarme a esa categoría porque era la que más se acoplaba a lo que yo quería, entonces comencé a preparar el repertorio desde el semestre pasado y empecé a mirar qué quería montar, qué tipo de obras funcionaban bien, porque finalmente también es importante para uno saber qué cosas puede tocar y qué cosas no, porque hay cosas que a uno no le salen bien, que simplemente no le funcionan; a veces uno no se siente bien con el repertorio. Entonces empecé a escuchar y a descartar hasta que obtuve un repertorio ya un poco extenso, hasta completar los 45 minutos requeridos para el concurso y eso fue lo que trabajé durante todo ese tiempo y los dos o tres meses que quedaban para entregar todos los documentos de la convocatoria.

 

N.C. ¿Qué encontró en ese repertorio que le dio la seguridad para presentarse al concurso?

J. F. C. Sobre todo el gusto, porque hay que presentarse con algo con lo que uno se sienta muy cómodo y que uno crea que realmente va a funcionar en el escenario, algo de lo que uno no se sienta alejado, entonces escogí la música brasilera, porque es algo más cercano que la música alemana o toda la música europea, por ejemplo. La música latinoamericana finalmente es más cercana, entonces empecé a mirar un poco de música brasilera y empecé a encontrar compositores que usualmente no se ven en el repertorio, que no son tan conocidos. En ese sentido, primero me pareció atractivo el contenido de las piezas y segundo creo que también es importante hacer esa difusión.

Busqué compositores que se especializan en componer para la guitarra; el más representativo de todo el repertorio no solo del Brasil sino de la música para guitarra académica es Héctor Villalobos, de él escogí cuatro piezas. Sin embargo, encontré otros compositores como Marco Pereira, que es muy activo en la escena musical, Dilermando Reis que me gustó porque se siente en sus composiciones una especie de nostalgia, un romanticismo interesante, diferente del colorido y de la síncopa de la bossa nova y de la música brasilera. Algo muy sencillo y, más bien, fácil de escuchar, muy atractivo.

 

N.C. ¿Con cuántas personas compitió en la categoría?

J. F. C. Creo que se presentaron alrededor de cuarenta, pero en el proceso se van descartando porque hay una fechas límite para la entrega de requisitos, finalmente creo que a la audición nos presentamos 37 personas, de otras universidades, de academias, profesionales... Es una convocatoria muy abierta, porque aunque hablamos de músicas del mundo, allí entran grupos de cámara pequeños o grupos grandes con montajes de rock argentino, por ejemplo. Desde que pertenezca a un solo país, cualquier tipo de música entra en la convocatoria.

 

N.C ¿Qué fue lo más difícil en el momento de la audición?

J. F. C. Cuando llegué y vi en el escenario tantos grupos, me sentí un poco incomodo, porque esperaba que a los solistas nos llevaran a parte o algo así. En ese aspecto me sentí un poco desigual porque yo iba preparado para otra cosa, sin embargo todos hicimos la audición en un solo día y pasé.

 

N.C. ¿Cómo fue el apoyo de los docentes del programa en ese proceso?

J. F. C. Quien conocía sobre mi proyecto de presentarme a la convocatoria era el profesor Nelson Gómez, pues yo empecé a montar las obras y cuando ya tuve el programa montado acudí a él e hicimos todo el trabajo del montaje.

N.C. ¿Qué expectativas tiene ahora?

J. F. C. Bueno, mi expectativa es que el concierto final salga bien, ahora tengo que estar muy concentrado en eso, aunque todavía no sé la fecha; el otro año viene Compensar, vienen otras cosas para la guitarra y voy a estar también pendiente de eso, pero lo que más tiene mi atención en este momento es ese concierto, hay que estudiar todos los días y, lo más importante es no dejar el repertorio, continuar perfeccionándolo.

 

N.C. ¿Cuál es el aspecto más relevante de la formación que ha recibido en el programa de Estudios Musicales para la consecución de este logro?

J. F. C. Indiscutiblemente, la formación en guitarra que he recibido acá en la Universidad y lo que he hecho con profesores de afuera ha sido lo más importante, además de los conocimientos de historia y de toda la parte teórica. El punto central de esto está en el énfasis de interpretación, que es en lo que yo estoy enfocado; todo ese cúmulo de experiencia y de conocimiento que uno va adquiriendo cada semestre se ve reflejado ahora y uno siente que va evolucionando, uno empieza a ver el cambio.

 

N.C. ¿Ha representado a la Universidad en otros concursos o encuentros de guitarra?

J. F. C. Participé en los dos festivales de guitarra que se han hecho acá en la Universidad. Esta es la primera vez que me presento a un concurso externo.

 

N.C. ¿Qué les diría a los jóvenes que hoy están en el programa de Estudios Musicales?

J. F. C. Que hay que estudiar y tener propósitos claros, porque cuando uno entra a la carrera lo que lo mantiene estudiando constantemente es el entusiasmo y pasar el parcial se convierte en el propósito para avanzar y terminar la carrera, sin embargo, ese propósito tiene que cambiar, porque cualquiera puede pasar el parcial, pero no todos se presentan a los concursos o a las convocatorias, entonces creo que lo más importante es no perder el propósito, preguntarse a sí mismo ¿por qué estudio guitarra?, yo tenía el propósito de presentarme y ganar el concurso y por eso estudié.

 

Coordinación de Comunicaciónes
Bogotá, D.C., 3 de julio de 2013
Imágenes Departamento de Comunicación y Publicaciones

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