04 30 2014 paradojas macondianas

La vida de los artistas suele estar determinada por contradicciones que alimentan el flujo creativo y enriquecen sus obras. García Márquez no fue la excepción.

El realismo mágico, que él definió como un hecho rigurosamente cierto que, sin embargo, parece fantástico, influyó tanto en sus libros como en su propia vida. Por eso no es de extrañarse que a su muerte afloraran todo tipo de paradojas, desde ridículas hasta poéticas, las cuales, de alguna forma, retratan a Colombia. Aquí presentamos algunas de ellas:

  1. Medios de comunicación nacionales e internacionales, intelectuales de diversa índole, líderes de opinión y el propio presidente de la República no se cansan de denominar a Gabriel García Márquez como el colombiano más grande de todos los tiempos. Sin embargo, en una encuesta de junio de 2013, que History Channel le hizo a sus televidentes, el título de 'gran colombiano' se lo llevó Álvaro Uribe Vélez con un 30,3 % de la votación; seguido por Jaime Garzón, con el 17,5 % y Manuel Elkin Patarroyo con el 4,85 %. Gabo se acomodó en el cuarto lugar con el 4,78 %.

  2. Gerald Martín, su biógrafo, asegura que el escritor alguna vez afirmó que no creía en Dios, pero le tenía miedo. En efecto, García Márquez se manifestó abiertamente ateo desde muy joven. Esto explica por qué no se realizó ninguna ceremonia religiosa en el homenaje que se le rindió en México. Sin embargo, Colombia decidió honrar la memoria de su único nobel con una misa en la Catedral Primada de Bogotá.

  3. María Fernanda Cabal publicó en su cuenta de Twitter una foto de García Márquez junto a Fidel Castro con la frase "Pronto estarán juntos en el infierno". Luego argumentó que lo hizo porque considera que al nobel le faltó más responsabilidad social. Tal vez la congresista del uribismo desconoce que la misión de los artistas no es mejorar las condiciones de vida de sus lugares de nacimiento, sino construir obras inmortales que revelan nuevas perspectivas sobre la naturaleza humana. A quienes sí les corresponde contribuir en la solución de los problemas sociales es a los políticos. Por algo son elegidos democráticamente.

  4. A propósito de Aracataca, el pueblo natal de García Márquez ha sido de amores y de odios con el nobel. En un vallenato de Armando Zabaleta titulado "Aracataca espera", el compositor critica a Gabo por haber donado el premio Rómulo Gallegos a la causa socialista, en lugar de destinarlo al lugar donde nació. A pesar de haber reconocido a su Macondo ampliamente en su literatura, el nobel no contribuyó de otra forma con el mejoramiento social de esta población caribeña. Sin embargo, sí fomentó la causa por la que vivió: la literatura, el periodismo y la educación, por lo que fue gestor de la escuela de San Antonio de los Baños, en Cuba y de la Fundación Gabriel García Márquez para el Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), cuya sede queda en Colombia. Además, compró la revista Cambio, en un intento por hacerle contrapeso a la opinión pública en Colombia. Al final, Gabo era un ciudadano universal y, como sus amigos lo han declarado, tenía tres patrias: Colombia, Cuba y México. 

  5. Muchos conocen la vieja pelea entre García Márquez y Mario Vargas Llosa. Lo que pocos saben es que fueron amigos durante diez años hasta que un incidente en Lima los distanció para siempre. Ocurrió en febrero de 1976, cuando el escritor peruano le dio un puño a Gabo en una sala de cine. Al parecer, el autor de Cien años de soledad le había recomendado a la esposa de Vargas Llosa pedirle el divorcio cuando este último abandonó su hogar a causa de un affaire con una azafata sueca. Aunque siempre elogiaron mutuamente sus obras, los escritores jamás volvieron a hablarse. Curiosamente, este año serán las figuras centrales de la 27.a Feria Internacional del Libro de Bogotá, en la que Perú es el país invitado de honor y su nobel la gran figura del evento al que, por cierto, García Márquez nunca fue convocado. Será la primera vez que la Filbo rinda homenaje al escritor más grande de Colombia. Paradójico.

  6. En marzo de 1981, cuando García Márquez salió del país para radicarse en México, el Gobierno nacional entregó dos explicaciones al respecto: que se fue para darle una mayor resonancia publicitaria a su próximo libro o que lo hizo para desprestigiar a Colombia. Pero en una carta publicada por el propio Gabo, en El País de España, el 8 de abril de ese año, explica sus verdaderos motivos. El Ejército tenía planeado detener al escritor por presuntos vínculos con el M-19, justificando que su viaje reciente a Cuba –a un encuentro de escritores– tenía relación con un desembarco guerrillero en el sur del país.

  7. Gabriel García Márquez es uno de los escritores en español más leídos y traducidos del mundo. De hecho, Cien años de Soledad es un libro fundamental en la literatura universal, con más de 30 millones de copias vendidas en todo el mundo y una popularidad que nunca lo deja por fuera de las encuestas. No obstante, es probable que a Gabo lo hayan leído más afuera que adentro, pues según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, los colombianos leemos un promedio de 1,8 libros al año.
María Antonia León Restrepo
Jefe de prensa y medios sociales
Universidad Central
Bogotá, D.C., 30 de abril de 2014

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