08 12 2016 agua derecho fundamental interna

Así señaló Cristian Díaz, director del Departamento de Ingeniería Ambiental de la UC, la situación actual del país en lo tocante al líquido vital. Su pronunciamiento tuvo lugar en el foro “Agua derecho fundamental” organizado por el Congreso de la República.

Expertos y autoridades en temas ambientales, académicos de instituciones de educación superior, senadores de la República, concejales de Bogotá y representantes de las comunidades indígenas, entre otros, se reunieron en este evento para mostrar a la sociedad colombiana la necesidad de consignar el agua como derecho fundamental en la Constitución, dadas las condiciones actuales de emergencia en el país por su escasez.

Para los actores del foro, establecer este derecho es una forma de estimular la conservación del recurso, su uso racional y acceso. Según ellos, el agua es un eje fundamental que permite evidenciar y relacionar las dimensiones cultural, ambiental, ecológica, económica y geopolítica, que coexisten en un país tan diverso y complejo como Colombia.

En consecuencia, el agua hace parte de la cosmología de pueblos originarios, es un símbolo para muchas religiones, es un bien común para la vida y el desarrollo social, un recurso para el crecimiento económico, y, evidentemente, un líquido de importancia estratégica para Colombia y la región de las Américas.

Durante el foro “Agua derecho fundamental” del Congreso de la República, el profesor Díaz hizo énfasis en que la UC, a través del trabajo académico desarrollado por el Departamento de Ingeniería Ambiental, con el apoyo de colectivos de investigación, (especialmente del grupo Agua y Desarrollo Sostenible) y con el proyecto institucional Foro Nacional del Agua, ha intervenido el sistema complejo que constituye el ambiente en Colombia en los últimos veinticinco años.

“Esta acción universitaria sistemática y sostenida nos ha llevado a concluir, entre varios temas, que el país sufre pobreza del agua; expresión que no se refiere a una situación física de escasez, sino a una crisis del actual modelo de gestión”, agregó.

Asimismo señaló: “el reduccionismo en la formulación de los problemas, las soluciones poco integrales, de urgencia y con bajos financiamientos, la desarticulación y debilitamiento de los institutos de investigación del Sistema Nacional Ambiental y el poco empoderamiento y participación de las comunidades, entre otras cosas, son las señales de agobiante situación en Colombia”.

De otra parte, el académico indicó que urge sancionar el acto legislativo sobre el líquido vital. “Con el actual crecimiento, globalización y volatilidad de mercados, bajo un esquema de gestión dominado por la técnica y la tecnología, los sistemas naturales están reduciendo la capacidad para ofrecer bienes y servicios ambientales de manera continua y con la calidad requerida”, enfatizó.

Por eso, la contaminación hídrica no es sólo un problema paisajístico y de olores ofensivos, es una condición de estado que reduce la disponibilidad del recurso para muchos usos —algo claramente evidenciado en los Estudios Nacionales del Agua—, y que se convierte en un deterioro ambiental que representa un riesgo para la salud.

En su intervención el docente Díaz también resaltó el planteamiento del senador Jorge Prieto de “equiparar el agua a una norma no negociable y poniéndola por encima de los modelos económicos de mercado y los intereses particulares, haciendo énfasis en su carácter de recurso estratégico para el desarrollo económico, social, cultural y fundamental para la existencia misma del ser humano”.

“Desde el punto de vista del Foro Nacional del Agua, esta iniciativa exigirá repensar la Ley 99 de 1993, consolidar un marco normativo unificado y verificar y validar la efectividad y eficacia de los actuales instrumentos económicos existentes”, señaló el profesor.

Así mismo, se espera que se exija una agenda política nacional para dirimir los actuales conflictos ambientales asociados con el uso, la contaminación y el acceso al agua; evitando así el escalamiento del descontento colectivo, en escenarios futuros, en regiones estratégicas de la geografía nacional.

Según Díaz, habrá que atender asuntos prioritarios como la coexistencia de actividades económicas de alto impacto ambiental y social en sistemas naturales estratégicos y en territorios protegidos por su riqueza natural y cultural; el impacto ambiental, los conflictos por uso y la creciente demanda de agua de la capital colombiana, así como de las capitales de departamento y ciudades emergentes; y la necesidad de una ruralidad productiva que optimice los recursos, entre otros aspectos.

Por último, el profesor Díaz manifestó que “para evitar que este derecho quede en ‘letra muerta’ en nuestra Constitución, desde la Universidad Central exhortamos a las bancadas con asiento en el Congreso de la República para que se firme una carta de intención programática”.

Y recomendó la creación de una mesa técnica permanente de seguimiento a la implantación de la política pública y una intervención desde la academia que coadyuvará a la creación y aplicación estatal de mecanismos eficaces de gestión del agua.

Finalmente, aprovechando la proximidad del VIII Foro Nacional del Agua, que se celebrará los días 29 y 30 de septiembre de 2016, el docente Díaz destacó que el Departamento de Ingeniería Ambiental promoverá estas dos iniciativas y gustosamente se ofrecerá para ejercer la secretaría técnica de la futura mesa de seguimiento.

Giovanni A. Clavijo F.
Coordinación de Comunicaciones 
Bogotá, D. C., 17 de agosto de 2016
Imágenes: Departamento de Comunicación y Publicaciones

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